Flores de otro mundo 
La segunda película dirigida por Icíar Bollaín comienza con la llegada de un autocar a un pequeño pueblo castellano. En las próximas dos horas y pico la joven directora nos va a contar una historia que respira autenticidad por todo su celuloide. El autocar dejará su cargamento de ilusiones en forma de caravana de mujeres. Dos de ellas –una, dominicana y la otra, de Bilbao– encontrarán la seguridad y el afecto que buscan. Bien rodada, con personajes bien dibujados y mejor interpretados por actores como José Sancho, Chete Lera o Luis Tosar –nominado al Goya por este trabajo–, la película cuenta la muy diferente evolución de tres relaciones de pareja. El peor defecto del filme es un tiempo muerto muy largo donde la narración se estanca. La cinta cobra mayor vida en la segunda parte donde el punto de vista siempre es múltiple y femenino. Salta de la inmigrante dominicana a su amiga cubana y de esta a la mujer bilbaína. A través de diversas vicisitudes, los personajes van cobrando carne y sus relaciones se van entrelazando con acierto a medio camino entre la comedia y el drama.



Full-Tilt Boogie 
Frío sol de invierno
Flirt 
Forrest Gump 

