Ken Park 
Hace unos años, Larry Clark sorprendió con Kids, su debut cinematográfico, en el que contaba con todo lujo de detalles sórdidos la vida de unos adolescentes marginales que a pesar de su corta edad eran adictos a las drogas, y no paraban de mantener relaciones sexuales. Reincidir en el mismo tema sin aportar ninguna novedad no tiene sentido, pero Clark en esta ocasión sigue los pasos de cuatro chicos que podrían haber encajado en el título citado.



Safar é Ghandehar 
Kalifornia 

Kama Sutra. A Tale of Love 

