The Green Mile 
Hace cinco años, Frank Darabont sorprendió con Cadena perpetua, adaptación de un relato corto de Stephen King. Era una de esas raras películas redondas, en que el argumento depara giros inesperados, a la vez que ahonda en la amistad de los protagonistas, un par de presidiarios muy diferentes. Para volver a ponerse tras la cámara, Darabont ha optado por adaptar de nuevo una novela de King, que comparte varios elementos con Cadena perpetua: transcurre en una prisión, hay un personaje negro, uno de los guardas es un sádico redomado, entre los prisioneros hay gente bastante decente, frente a otros que no lo son en absoluto... Todo esto conforma un handicap que pesa sobre La milla verde: el de las siempre odiosas comparaciones. Darabont debe estar a la altura de su film precedente, y lo cierto es que, aunque logra resultados más que dignos, no lo está. Trata de dar a este film un enfoque visual distinto y acentúa la sensación de claustrofobia, para alejarse así de su gran obra; pero la sombra de esta es demasiado alargada como para no afectarle.
|
Mrs. Parker and the Vicious Circle 
Dorothy Parker, poetisa, escritora y guionista, formó parte del círculo de intelectuales que en los años veinte se reunía en la neoyorkina Mesa Redonda del Algonquin. Sus encuentros constituían un curioso cóctel de conversación ingeniosa, cotilleos y comentarios a la producción artística reciente, sazonado todo con un punto de ironía. Alan Rudolph evita la tentación de entretener su mirada en algunos personajes de ese círculo, del calibre de Scott Fitzgerald, Edna Ferber o Robert E. Sherwood, por citar sólo tres, para centrar su mirada en quien le interesa: la Sra. Parker, como la conocían sus compañeros.
L’apassionant vie sexuelle des belgues 
Jan Bucquoy, a lo largo de su infancia, adolescencia y juventud, narra —recurriendo a la voz en off— sus distintas experiencias sexuales con las mujeres que han tenido algún papel en su vida.
El director belga, conocido en su país por sus salidas de tono —llegó a desnudarse ante las cámaras en un programa televisivo—, se sumerge en las oscuras aguas de sus obsesiones sexuales, y desarrolla una historia de muy escaso interés. J.M.A.
|
La primera noche de mi vida 
En este su primer largometraje, el joven cineasta alicantino Miguel Albaladejo ha logrado una hilarante comedia milenarista, emparentada con el nuevo cine social europeo —The Full Monty, Marius y Jeannette, Nubes pasajeras...—, pero cuya fórmula se remonta a muchos años atrás: en concreto, a las comedias italianas y españolas de los años cincuenta —Luigi Comencini, Federico Fellini, Luis García Berlanga...—, con algún que otro homenaje al maestro Frank Capra y al cómico español José Luis Ozores. Su éxito de crítica confirma la vigencia de este cóctel de incisiva crítica social y amable disección antropológica del final de siglo y de milenio.
La mujer del puerto 
Con su cruda sordidez habitual, el mexicano Arturo Ripstein (Principio y fin, La reina de la noche) recrea, ampliándolo, el relato de Guy de Maupassant El puerto. Relata la historia de un marinero que desembarca en un puerto mugriento y mantiene relaciones sexuales con una chica, prostituida por su propia madre. Esa chica resulta ser finalmente la propia hermana del marinero, que éste no veía desde hacía muchos años.
|
|
|
|
|
Página 1 de 136 |