Tatawo 
Una mujer expone su cuerpo tatuado en una especie de bar exótico barcelonés. El dueño del local hace todo lo posible por conquistarla; pero ella sigue enamorada del hombre que la tatuó.
Pretenciosa película que quiere combinar thriller, poesía, romanticismo y erotismo en un cóctel aburrido y cargante, cuyo único valor es la banda sonora. Los planos iniciales en la India, a pesar de su aparente belleza, ya anuncian que nos van a dar gato por liebre. Lesbianismo, exhibicionismo y algunos encuadres de explicitud sexual nada convencional sumergen la historia en un abismo que nada tiene que ver con la historia que suponemos nos quieren contar. Las interpretaciones son retóricas, el guión salta de acá para allá sin que sepamos cuándo estamos ante un flash-back, y resulta imposible comprender las elipsis.
Se trata del primer largometraje de Jo Sol —es decir, Jordi Solé y Nicolás—, joven cineasta barcelonés que ha intervenido en numerosos cortos como director y guionista. Y en ningún momento deja de ser una historia calenturienta con una puesta en escena soporífera. J.O.